Con el cambio de tiempo y de temperaturas en el período primaveral se acerca la época de alergias. Una de cada cuatro personas las sufre, y se pueden traducir en molestias, normalmente causadas por diferentes alérgenos (por ejemplo, el polen), como estornudos, picazones en la piel, cansancio, u ojos llorosos, entre otros.
Esto dificulta la rutina que ejecutamos habitualmente, pero no implica tener que dejar de hacerla: el deporte es el mejor aliado para combatir la alergia, pues favorece el riego sanguíneo, fortalece el sistema inmunológico y la capacidad pulmonar, y reduce la inflamación. Sin embargo, lo más probable es que sea necesario adaptarla para sufrir menos reacciones.
En días con alta concentración de polen, puede ser recomendable practicar deporte en espacios cerrados donde los niveles sean más bajos.
Otros cambios consisten en la hora a la que uno sale a ejercitarse, la protección que llevemos (gafas de sol, gorra) o respirar por la nariz, zona por donde se filtra parte del polen antes de llegar a los pulmones, y no por la boca.
Por estas razones, además de prepararse para cualquier ejercicio, es también obligatorio tener en cuenta los problemas causados por las alergias, y no olvidar que el deporte ayuda a disminuir sus consecuencias.
