La gestión inadecuada de los recursos y residuos genera un impacto ambiental significativo, incluyendo la contaminación del aire, agua y suelo, pérdida de biodiversidad y aumento de la huella de carbono.
En este contexto, el SADUS desempeña un papel fundamental. Como entidad que promueve la actividad física dentro de la comunidad universitaria, también tiene la responsabilidad de incorporar criterios de sostenibilidad en su gestión.
Esto incluye la correcta separación de residuos, el uso eficiente del agua y la energía en sus instalaciones, y la promoción de hábitos responsables entre los usuarios. Una gestión ambientalmente responsable dentro del SADUS no solo reduce su impacto negativo, sino que también sirve como ejemplo educativo para la comunidad universitaria.
Cuando no se aplican prácticas sostenibles en actividades cotidianas o institucionales, se contribuye al deterioro del entorno natural, afectando tanto al ecosistema como a la salud humana.
