EcoUS: Para cargar energías, desenchufa la pantalla

Un nuevo hábito podría mejorar significativamente la calidad del sueño de la población: reducir el número de horas dedicadas a las pantallas.

 

Diversos especialistas en descanso advierten que la exposición a la luz azul de las pantallas y el uso prolongado de dispositivos, especialmente antes de dormir, retrasan la conciliación del sueño y afectan al descanso profundo.

 

Según datos de especialistas en salud del sueño, dormir apenas 30 minutos más cada noche puede suponer hasta 182 horas adicionales de descanso al año, una cifra equivalente a más de una semana completa durmiendo.

 

Los expertos recuerdan que el mínimo recomendado para los adultos es de ocho horas diarias, un tiempo durante el cual el organismo lleva a cabo funciones fundamentales: reparación celular, recuperación muscular, regulación hormonal y fortalecimiento del sistema inmunitario.

 

Los profesionales apuntan a que dejar el móvil fuera de la habitación o desconectarlo al menos una hora antes de acostarse puede favorecer un ambiente más propicio para el descanso. Esta práctica ayudaría a reducir la estimulación mental en las últimas horas del día y a mejorar la producción natural de melatonina, la hormona responsable de regular el ciclo sueño-vigilia.

 

Con una sociedad cada vez más dependiente de la tecnología, los expertos insisten en la importancia de adoptar hábitos saludables que permitan mejorar la calidad del descanso nocturno y, con ello, la salud general de la población.